Esta semana les muestro y comento mis impresiones del nuevo BMW M4 Competition xDrive Convertible, al que desde un comienzo lo tildamos como un auto con personalidad desafiante, sobre todo para los más fanáticos de la marca.

Y, por cierto, por lo único que esta maravilla de auto puede ser cuestionado, es por los nuevos y más grandes “riñones” incorporados en su careta frontal, punto discutible de la nueva propuesta estética de la casa de Bavaria.

Por lo demás, y como todo lo que ofrece BMW, es un producto absolutamente excepcional.

La unidad que nos entregaron para nuestra prueba semanal es un M4 Competition xDrive Convertible, al que sometimos a una dura prueba de agua, bajo las lluvias intensas de los últimos días en el sur de la Florida, y comprobamos el hermetismo y eficiencia total de la capota, fabricada con el mejor material provisto por Haartz Corporation | líder mundial en telas y materiales para capotas.

Cada vez que sometemos nuestras pruebas a un vehículo abierto o convertible, decimos y reiteramos lo mismo, en nuestra opinión un auto convertible debe ser con techo de tela, nunca una solución mecánica o retráctil por moderna o sofisticada que esta sea ofrece la misma sensación y el espíritu de manejar un auto abierto.

La capota o techo de tela es única, ya sea con el techo abierto o cerrado.

Ahora bien, hablemos del auto en sí, se trata de unas 4 plazas o mejor, un 2 más 2 de fácil acceso gracias a sus puertas de generosas dimensiones, fina terminación y equipamiento por demás completo como es norma en el fabricante, tapicería íntegramente en cuero, equipo de audio Harman Kardon de calidad premium y toda la tecnología aplicada a la conducción y el confort.

El conductor tiene a su disposición dos pantallas, la del cuadro de mandos de 12,3 pulgadas, que no se puede personalizar al gusto y sólo varía mínimamente la instrumentación en función del modo de conducción elegido, y la del sistema multimedia, que puede llegar a ser de 14,29 pulgadas.

Como opción se puede añadir una tercera pantalla, la del Head Up Display, que proyecta infinidad de datos a color en el parabrisas para evitar tener que apartar la mirada del camino, y por suerte para nosotros, tenemos perillas y teclas físicas para manejar la radio y el climatizador, y se puede dar órdenes por voz con la comodidad que esto ofrece, en tanto la instrumentación está girada hacia al conductor, para que sea más fácil manejarla.

En términos de habitabilidad, y como ya dijimos, el acceso a las plazas traseras es algo complicado debido a la altura del auto, obvio cuando la capota esta replegada, pues el espacio de esta segunda fila es muy justo, en tanto adelante conductor y copiloto disfrutan como señores, con unas enormes butacas cuya postura personalizas al máximo en el caso de incluir la regulación eléctrica de la zona lumbar y de las orejas, para que éstas sujeten más o menos el cuerpo.

En cuanto al maletero, el volumen es bueno, teniendo en cuenta la ocupación que necesita toda la ingeniería de la capota plegada.

La suspensión M, que equipa nuestra unidad, filtra a la perfección lo que sucede en el suelo y tras las primeras curvas ya sentimos un rodaje suave y sin ruidos de fricción denotando entonces una suspensión más “pulida” en esta nueva serie 4, que favorecen menos kilos a pesar de lo cual los frenos de potencia M son de equipo original con 4 discos ventilados de generosas dimensiones con pinzas de color tradicional del paquete M personalizado.

En cuanto a potencia, el motor de 6 cilindros en línea M Twin Power Turbo de 503 caballos, incorpora una nueva tecnología hibrida de 48 voltios para mejor eficiencia, con una caja de 8 velocidades y tracción trasera, lo que asegura además de lucirse en un convertible de alta gama y con clase BMW, el tener potencia y condiciones para un manejo muy divertido.

Su precio en el mercado continental americano para la unidad probada es de $95.300.00.

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