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AUTOS CLÁSICOS

Viví cada clásico como si estuvieras al volante.

HIJOS DE LAS CRISIS

CITICAR/COMUTA-CAR — EL AUTO ELÉCTRICO QUE NADIE RECUERDA PERO QUE FUE EL TESLA DE LOS 70S

El origen: una epifanía en una estación de servicio
Todo comenzó con un vendedor de autos llamado Bob Beaumont, dueño de una concesionaria Chrysler-Plymouth en el estado de Nueva York, un día de principios de los 70s, mientras bombeaba gasolina, tuvo lo que él mismo describió como una revelación: “Pensé: tiene que haber una manera mejor que sacar esto del suelo y desperdiciarlo en tanques de nafta.”

Su búsqueda lo llevó primero a un proyecto en Detroit que convertía Renaults a electricidad, luego a Georgia, donde convenció a una empresa de carritos de golf para que modificara algunos de sus vehículos según su diseño, el resultado fue tan prometedor que consiguió un inversor, se mudó a Sebring, Florida, y fundó Sebring-Vanguard Inc.

El CitiCar: el auto que parecía un carrito de golf con pretensiones
Inspirados en el diseño del carrito de golf de Club Car, y en respuesta directa a la crisis del petróleo de los 70s, Sebring-Vanguard lanzó su primer vehículo eléctrico en 1974, el CitiCar, diseñado por Jim Muir.

El diseño era… peculiar. Una cuña perfecta con ángulos rectos en todos lados, cuerpo de plástico ABS (el mismo material de los ladrillos de LEGO), ventanas de vidrio plano, y una silueta que parecía un triángulo con ruedas, el CitiCar fue construido desde el principio para ser extremadamente rápido y barato de fabricar, con el menor peso posible. Tenía una estructura tubular de aluminio y carrocería de plástico Cycolac.

 

Especificaciones del modelo base (SV-36):
  • Motor eléctrico de 2.5 HP (sí, dos y medio)
  • Batería de plomo-ácido de 36 voltios
  • Velocidad máxima: unos 45 km/h
  • Autonomía: unos 55 km en condiciones ideales
  • Dos asientos tipo banco de plaza
  • Sin radio, sin aire acondicionado, sin nada de lujos
  • Precio: ~$2,988 dólares (más barato que un VW Beetle)

El éxito de la crisis
El hecho de que el CitiCar fuera eléctrico y no requiriera gasolina era un enorme punto de venta a mediados de los 70s, con la crisis del petróleo de 1973 todavía fresca en la mente de todos. 
El timing fue perfecto, mientras los americanos hacían cola horas para conseguir gasolina racionada, Beaumont ofrecía algo que no necesitaba ni una gota, las ventas despegaron. Para 1975, Sebring-Vanguard era de alguna manera el sexto fabricante de automóviles más grande de Estados Unidos.

Un dato increíble para una empresa de Florida que fabricaba vehículos que parecían carritos de golf en cuña, a lo largo de su corta vida, el CitiCar evolucionó en tres revisiones principales: el SV-36, el SV-48 con motor de 3.5 HP y batería de 48V, y el “Transitional CitiCar” de 1976 con motor de 6 HP, mejor transmisión y puertas con ventanas corredizas.
La realidad era menos romántica, Consumer Reports lo llamó “el vehículo más ruidoso que hemos probado este año” y agregó que era “imprudente conducirlo”, los frenos fallaron durante una prueba en 1975, no tenía prácticamente ninguna protección en caso de choque — tenía la resistencia al aplastamiento de una lata de cerveza.
En invierno, la autonomía se desplomaba dramáticamente con el frío, el calentador era opcional y funcionaba a propano, alcanzar la autopista era imposible, y si llovía fuerte… los primeros modelos tenían cortinas laterales en lugar de ventanas.

La quiebra y el Comuta-Car
Una vez que la crisis energética se resolvió y los precios de la gasolina volvieron a bajar, las ventas se desplomaron y la empresa declaró bancarrota a fines de 1977. 
Pero la historia no terminó ahí, Frank Flowers, de Commuter Vehicles Inc., compró la mayor parte de los activos de Sebring-Vanguard, en 1978, América tuvo la segunda gran escasez de petróleo de la década, producto de la Revolución Iraní, lo que generó de inmediato un nuevo deseo de autos más eficientes, el Comuta-Car fue un éxito instantáneo.
Las mejoras del Comuta-Car respecto al CitiCar original eran notables: las baterías se movieron a los parachoques para mejor distribución de peso, el chasis fue reforzado para cumplir con nuevas normas de seguridad, y el vehículo era unos 40 cm más largo, en total, Commuter Vehicles produjo aproximadamente 2,144 Comuta-Cars y Vans. 
El Comuta-Van hasta ganó un contrato con el Servicio Postal de Estados Unidos para entregar correo, en versión de conducción por la derecha, y se estima que se construyeron 367 de estas Comuta-Vans postales.

El legado improbable
Contando todas las variantes del CitiCar, se produjeron un total de 4,444 unidades hasta 1979, siendo el auto eléctrico más producido en Norteamérica desde 1945, título que mantendría hasta que el Nissan Leaf lo superó en 2011. 
Eso fue notable durante 32 años, el auto eléctrico más vendido en la historia americana era un carrito de golf con forma de cuña fabricado en Florida por una empresa que casi nadie recuerda.
El perfil en cuña, el drivetrain eléctrico y el interior minimalista del CitiCar fueron durante mucho tiempo consideradas razones de por qué era un callejón sin salida evolutivo, hasta que el Tesla Cybertruck fue presentado en 2019, trayendo de vuelta exactamente esos tres criterios en un solo vehículo.

El CitiCar es la prueba de que los autos eléctricos no son un invento reciente, y que la humanidad ya intentó esta transición hace 50 años — y la abandonó en cuanto la gasolina volvió a ser barata. La lección que no aprendimos a tiempo.

HISTORIA DE ROLLS ROYCE

70 AÑOS DE APOGEO Y AGONIA DE PROPIA IDENTIDAD

En mayo de 1904, Charles Rolls viajó a Manchester (Inglaterra) para reunirse por primera vez con el ingeniero Henry Royce.

En pocos meses, ese encuentro desembocó en un acuerdo por el que Rolls, a través de su concesionario de coches en Londres, vendería todo lo que Royce construyera.
Rolls-Royce, como se conoció rápidamente a la marca, pronto fue aclamada como una de las marcas de lujo más importantes del mundo, como lo sigue siendo hoy, más de 120 años después.

El primer modelo que definió a la marca fue el 40/50 HP, lanzado en 1906 y apodado casi de inmediato Silver Ghost por su silencio sobrenatural y su carrocería plateada.

En 1907, la revista Autocar lo sometió a una prueba de 15,000 millas sin parar y lo declaró “el mejor automóvil del mundo”, una frase que Rolls-Royce usaría durante décadas.

El Silver Ghost y la leyenda de “el mejor auto del mundo”
El Silver Ghost se fabricó hasta 1925 —casi 20 años— y fue el modelo que cimentó la reputación de indestructibilidad y refinamiento que la marca mantiene hasta hoy. Durante la Primera Guerra Mundial, sus motores impulsaron aviones, ambulancias y vehículos blindados.

Los años 20 y 30 fueron la edad dorada del lujo automovilístico, y Rolls-Royce estaba en el centro, el Phantom I (1925), el Phantom II (1929) y el Phantom III (1936) establecieron el estándar máximo de lo que podía ser un automóvil.

Los carroceros más prestigiosos de Europa —Mulliner, Park Ward, Hooper— montaban carrocerías a medida sobre los chasis de Rolls-Royce para maharajás indios, reyes europeos, estrellas de Hollywood y magnates industriales.

La aviación: otro frente de batalla
Paralelo al negocio automotriz, Rolls-Royce desarrolló motores de aviación que marcarían la historia. El motor Merlin, un V12 de 27 litros desarrollado en los años 30, fue el corazón del Spitfire y el Hurricane que ganaron la Batalla de Inglaterra en 1940. Sin ese motor, muchos historiadores arguyen que el resultado de la Segunda Guerra Mundial podría haber sido diferente. La división aeronáutica eventualmente eclipsó en tamaño e importancia a la automotriz.

La crisis, la quiebra y la separación
En 1971 ocurrió lo impensable: Rolls-Royce se declaró en quiebra, el motivo no fue el lado automotriz, sino el contrato del motor RB211 para los aviones Lockheed, cuya tecnología resultó enormemente más costosa de desarrollar de lo previsto.

El gobierno británico de Edward Heath nacionalizó la empresa para salvar la división aeronáutica —considerada estratégica para la defensa nacional— y el negocio de automóviles quedó flotando en la incertidumbre.
En 1973, la división de autos fue privatizada bajo el nombre Rolls-Royce Motors, separada definitivamente de la aeronáutica, a lo largo de los 80 y 90 la empresa pasó por manos de Vickers y después hubo una batalla corporativa histórica.
 

RENAULT R8 EL MITO

El Renault 8 es uno de esos autos que definieron una época: compacto, ágil y con una arquitectura tan particular como efectiva, con motor trasero y tracción trasera. Lanzado en 1962 como evolución del Dauphine, fue concebido como un vehículo económico y confiable, pero terminó destacándose por su maniobrabilidad, su robustez mecánica y un nivel técnico avanzado para su tiempo, como los frenos a disco en las cuatro ruedas.

Con motores de entre 956 y 1108 cc y una potencia modesta de hasta 50 HP, el R8 “normal” ofrecía una conducción noble, ideal para el uso diario, aunque con el clásico carácter sobrevirante propio de su configuración. Su simpleza mecánica y bajo costo de mantenimiento lo convirtieron en un auto popular, especialmente en Europa y Sudamérica, donde dejó una huella profunda en el ADN automovilístico regional.

Pero el verdadero mito nace con el Renault 8 Gordini. Desarrollado junto a Amédée Gordini, transformó al pequeño sedán en una máquina deportiva: motores de hasta 1255 cc, potencias cercanas a los 110 HP, caja de 5 marchas y una puesta a punto pensada para competir. Su estética icónica en azul con franjas blancas y su comportamiento nervioso y preciso lo convirtieron en un auténtico “matagigantes” en rally y pista.

Más que rápido en línea recta, el Gordini brillaba en curvas, donde su bajo peso y agilidad le permitían enfrentarse —y muchas veces superar— a autos de mayor potencia. Fue protagonista en competencias europeas y sudamericanas, formando pilotos y consolidándose como un símbolo del automovilismo accesible.

Hoy, el Renault 8 representa la nostalgia de una era más simple, mientras que el Gordini es una pieza de colección con alma de competición: liviano, exigente y con un carácter que sigue cautivando décadas después.

El Original: Austin & Morris Mini Clubman 1969 – 1982 · British Leyland

Todo comenzó con el genial Alec Issigonis y su Mini original de 1959 — un revolucionario auto de tracción delantera con motor transversal que aprovechaba el 80% del espacio para pasajeros. Desde el principio, BMC vendía el mismo auto bajo dos marcas: Austin (Austin Seven / Austin Mini) y Morris (Morris Mini-Minor), diferenciados principalmente por la grilla y el lugar de ensamble.
En 1969, British Leyland presentó el Mini Clubman Estate como modelo propio, diseñado por Roy Haynes con un estilo más cuadrado y maduro que el Mini original. Era más grande, más práctico y dirigido a un público familiar. Se fabricaron casi 200,000 unidades hasta su discontinuación en 1982.
Previamente existían los modelos Mini Traveller (Austin) y Mini Countryman (Morris), los antecesores directos del Clubman Estate, famosos por sus versiones “woody” con paneles de madera decorativa en la carrocería — unos 207,000 fueron producidos entre 1960 y 1969.

Austin / Morris
Mini Traveller & Countryman

Años: 1960 – 1969
Motor: 848cc – 998cc
Potencia: 34 – 38 hp
Unidades: ~207,000
Detalle: Paneles “woody”
British Leyland
Mini Clubman Estate Mk.I

Años: 1969 – 1975
Motor: 998cc / 1275cc
Potencia: 38 – 60 hp
Diseño; Roy Haynes
Puertas traseras: Barn-door estilo
British Leyland
Mini Clubman Estate Mk.II–IV

Años: 1975 – 1982
Motor: 998cc / 1275cc
Novedades: 3 revisiones
Total producido: ~200,000

MG MIDGET 1971 UN CLASICO DIVERTIDO

El MG Midget 1971 representa la esencia más pura del roadster británico: liviano, simple y absolutamente enfocado en el placer de conducción. Equipado con un motor 4 cilindros de 1275 cc (BMC Serie A) con doble carburador SU, entrega alrededor de 62–65 HP, asociado a una caja manual de 4 marchas y tracción trasera, todo en un conjunto que apenas pesa 685 kg. Más que cifras, su virtud está en cómo aprovecha cada curva, con una respuesta ágil, directa y altamente comunicativa.

La dirección de cremallera y piñón, la suspensión independiente delantera y su eje trasero rígido configuran un manejo preciso, con un carácter juguetón y un sobreviraje controlable que recompensa al conductor. Su rendimiento es modesto en línea recta (0–60 mph en unos 13 segundos), pero en caminos sinuosos se siente mucho más rápido de lo que indican los números.

De diseño compacto y clásico, con proporciones equilibradas y detalles cromados, refleja una época donde la conexión entre auto y conductor era prioridad. La mecánica es simple y accesible, aunque exige compromiso: es ruidoso, básico y requiere mantenimiento constante, pero ahí radica su encanto.

Más que un auto rápido, el Midget es un auto que se siente rápido. Un clásico accesible que transmite cada sensación del camino y mantiene viva una forma de manejar que hoy prácticamente ha desaparecido.

Carreras de pre guerra 2025

1° EDICIÓN DEL EVENTO DE CARRERAS DE PREGUERRA EN FLORIDA FLYWHEELERS

Al igual que otros lugares que atraen a amantes y entusiastas de los vehículos de antes de la guerra, la Florida Central y sus alrededores ahora acogerán eventos y actividades en los icónicos y pintorescos terrenos de Flywheelers en el área de Frostproof y Avon Park.
Incluso en su año inaugural, el evento atrajo a un número significativo de asistentes y participantes.

A partir de ahora, Florida Flywheelers y PRW, la organización que promueve y reúne a los amantes de los automóviles más antiguos y puros en sus versiones de carreras y competición, será el punto de referencia para un evento que está destinado a convertirse en un partido.

Otro evento se llevará a cabo el próximo mes de enero, con la participación aún mayor de vehículos de otras partes de Florida

Lunch de trabajo y planificacion para la primera "Vuelta al Lago Okeechobee"

Coordinando tareas y detalles de lo que será un rally de regularidad y camaradería entre amigos.
 
Mas información y detalles nos estarán compartiendo desde la organización próximamente.

FLORIDA DIFERENTE ENTRE AMIGOS

Hoy invitamos a quienes nos siguen y confían en nuestro conocimiento, a un viaje en fotos que recorre una Florida Diferente, estas imagenes son algo de lo mucho que tenemos para compartir de una Florida Diferente entre amigos.
 
Iremos al norte por la ruta 27 y haremos el contorno del majestuoso Lake Okeechobee, nos detendremos en miradores y puntos de interés, transitaremos rutas y caminos de panoramas y escenas espectaculares y mucho más.

En este circuito son 3 días con pernocte en Ft. Myers sobre el imponente Golfo de America, para continuar hacia el norte y llegar a la muy automovilistica City of Sebring, donde nos alojaremos en el histórico hotel Inn on the Lakes.

Les iremos mostrando un viaje imperdible para descubrir una 
Florida Diferente entre amigos, y ofrecemos dias y paquetes a medida de nuestros amigos viajeros.

de miami a alaska

TAREA CUMPLIDA

Tarea cumplida, el Mitsubishi Outlander SEL en Alaska, de la mano de Enrique Kogan a los 13 días de partir desde Miami, el producto de la casa de los tres diamantes recorrió casi sin parar las casi 5 mil millas que separan una ciudad de otra.
 
En un viaje épico y sin precedente iniciado desde la Capital del Sol, y conducido por un solo conductor, Kogan, atrevido como pocos y arriesgado en solitario, cruzo estados, mal tiempo, inclemencias varias y sufrió los enormes costos y desplantes de gasolineras, hoteles y posadas de paso, que, si bien se ubican en remotos parajes del extenso territorio canadiense, siempre son colmados por viajeros del mundo que al igual que se lanzan a la aventura de nuevos territorios.
 
Otra historia mas para contar en lo personal, y para Mitsubishi, un galardón mas a su exitosa y extensa trayectoria industrial.
 
Para conocer más sobre su travesía seguilo en redes: @enriquekogan

2025 Mitsubishi Outlander: la herramienta

IMPARABLE, ATREVIDO, INDOMABLE

Así definimos al personaje de esta nota, al que bien le cabe la famosa frase atribuida a Santiago Ramon y Cajal, famoso neurobiólogo español, “las grandes obras las sueñan los genios locos, las ejecutan los luchadores natos, las disfrutan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos”.
Nos referimos a Enrique Alberto Kogan, personaje que encaja en la definición de nuestro título y mucho más, no alcanzan los términos apropiados para graficar a una personalidad tan controvertida como particular, cuestionado por muchos, respetado por otros, y sin duda en boca de todos en cada acción, Kogan es de aquellas personalidades que viven la vida a su manera, como quiere y para sí mismo, sin importar el qué dirán.
Hoy Kogan nos ocupa una vez más, ante un nuevo desafío que involucra varias de sus pasiones como son el automóvil, el desafío a una nueva aventura y crónicas de lo desconocido, todo antecedido de una intensa puja empresarial a la que nunca abdico, y, por el contrario, esto fue el gran impulsor a no dejar de soñar y redoblar la apuesta ante el viaje proyectado, aunque claro, hubo en parte de renunciar al proyecto original.
Lo que cuenta y aplica es su tenacidad, y bien aplica la frase de Ramon y Cajal que bien vale repetirla; “las grandes obras las sueñan los genios locos, las ejecutan los luchadores natos, las disfrutan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos”.
Buen viaje Enrique, vas en buena monta con la marca de los diamantes, Mitsubishi Outlander 2025 y te aseguro que muchos vamos con vos en este viaje, algo que en lo personal aún está en él debe…

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